9 tips para desarrollar la autoestima de tu hij@

9 tips para desarrollar la autoestima de tu hij@

La autoestima es lo que piensas sobre ti mismo. Es la opinión que tienes de lo que eres y de lo que haces, la forma en que te ves y te juzgas. Es un valor que puede cambiar con el tiempo, pero la falta de ella puede causar miedo de hacer mal, ansiedad, tristeza… por eso es muy importante desarrollarla para que tu niño crezca tranquil@ y feliz.

La autoestima no debe confundirse con la autoconfianza, que es la capacidad de actuar cuando queremos, pero una buena autoestima generalmente conduce a una mayor autoconfianza.

¡Aquí te damos 9 tips para desarrollar la autoestima de tu hij@!

Aplícalos según tus necesidades y ayuda a tu hij@ a expresarse plenamente, aceptarse más y lograr hacer lo que es importante para el/ella.

1) Da un paso atrás:

 

¿Tienes tendencia a querer ayudar a tus hijos con todo lo que hacen? Es natural, pero no es la mejor manera de ayudarlos a desarrollar una alta autoestima. Es importante alentarlos a hacer lo suyo: dejarlos correr riesgos, resolver problemas y valerse por sí mismos a veces.

Permite que tus hijos hagan sus propias elecciones. Cada día sus decisiones serán más adecuadas. Se sentirán más importantes y comenzarán a comprender las consecuencias de sus elecciones. Puede comenzar con pequeñas cosas: qué ponerse, hacer su maleta del colegio solo, elegir la historia que le vas a leer por la noche… Incluso si se equivocan, recordarán una lección mucho mejor porque ellos mismos decidieron.

 

 

2) Evita las críticas duras: (pasar el mensaje con cariño)

 

Los mensajes que los niños escuchan sobre sí mismos de los demás, y especialmente de los padres, se traducen fácilmente en cómo se sienten acerca de sí mismos. Las palabras duras (“¡Eres imposible!, Eres tonto o te haces?!”) Son dañinas, no motivantes y perjudican su autoestima.

Los papás tenemos que corregir a nuestros hijos, pero podemos escoger hacerlo de forma positiva y con paciencia. Concéntrate en lo que quieres que haga, se claro en lo que esperas la próxima vez. Cuando sea necesario, muéstrale cómo.

¡Se también compasivo contigo mismo, afortunadamente cada día tenemos una nueva oportunidad de hacer las cosas de forma diferente!

 

3) Concéntrate en sus fortalezas

 

Esta atento a las cosas que tu niñ@ hace bien y con gusto. Asegúrate de decírselo claramente para que pueda ser consciente de sus fortalezas y ponlo en situaciones en que pueda desarrollarlas, eso le va a ayudar a tener empatía y a sentirse bien consigo mism@. Como bonus tendrás un niñ@ con un mejor comportamiento.

¡Es mágico, pruébalo!

 

 

 

 

 

4) Anímalo a perseguir sus intereses

 

Otra forma de aumentar la autoestima de tu hijo es alentarlo a participar y completar las tareas que le interesan. Cualquiera que sea la tarea, ayúdale a perseguir las cosas y no detenerse en el medio. Terminar una misión le dará satisfacción y orgullo, eso le ayudará a desarrollar la confianza. Toda buena experiencia te puede servir para impulsarlo cuando se sienta mal o tenga miedo: «te acuerdas cuando lograste…»

 

 

 

 

 

 

5) Acepta su ayuda

 

Para desarrollar una buena autoestima, los niños deben demostrar sus habilidades y sentirse útiles para los demás. Dale a tu niño tareas para ayudar en la casa, confíale favores para sus hermanos o familiares. Los actos de ayuda y amabilidad son muy positivos.

 

 

 

 

 

 

 

6) Establece metas apropiadas

 

Tu conoces mejor que nadie a tu hijo y sus habilidades. Un buen objetivo es un objetivo suficientemente “desafiante” para ir más allá de sus límites, pero sin ser demasiado para evitar que se convierta en desalentador.

Trata de visualizar la zona de confort de tu hijo (todas las cosas que puede hacer fácilmente), idealmente los objetivos deberían sacarlo de esta área poco a poco, sin ir demasiado lejos.

 

 

 

 

 

 

7) Cree en tu hijo para que pueda creer en él

 

A veces, nos preocupamos mucho por lo que puede llegar a suceder a nuestros niños y queremos evitarles cualquier fracaso o sufrimiento. Creer en ellos significa aceptar que van a tener que fallar. Lo importante es mantenernos positivos y ayudar a nuestros niños a ver las oportunidades en cada dificultad.

 

 

 

 

 

 

8) Elogia el esfuerzo

 

Felicitar y elogiar un niño es bueno, sobre todo si valorizamos el esfuerzo, el progreso o la actitud más que el resultado.  Por ejemplo: “Estás trabajando duro en ese proyecto”, “Estás mejorando cada vez más en estas pruebas de ortografía” o “Estoy orgulloso de ti por practicar el piano, realmente cada día tocas más lindo”. Con este tipo de elogios, los niños ponen esfuerzo en las cosas, trabajan para alcanzar las metas e intentan. Cuando los niños hacen eso, es más probable que tengan éxito.

Los elogios que no se sienten ganados no suenan verdaderos. Por ejemplo, decirle a un niño que jugó un gran juego cuando sabe que no fue así se siente vacío y falso. Es mejor decir: “Sé que ese no fue tu mejor juego, pero todos tenemos días malos. Estoy orgulloso de ti por no rendirte”. Agrega un voto de confianza o ayúdale a ver que puede hacer diferente: “Que crees que hubieras podido hacer que te hubiera ayudado?”

9) Muestra que tu amor es incondicional

 

No dejes de repetirle y mostrarle que tu amor es incondicional, incluso cuando falla o si ha hecho algo por lo que nos estas contento. Si su único objetivo es rendir, eventualmente creerá que lo amas solo cuando tiene éxito o hace las cosas bien.

En resumen, la autoestima se desarrolla a través del amor, la seguridad y el desarrollo de habilidades.

Te proponemos que le pidas a tu niño que, escriba, dibuje o te diga, diariamente su “pequeño éxito”: “logre dar una buena respuesta, jugué súper bien un partido de fútbol, ​​tengo un nuevo amigo, me reconcilié con mi hermano…etc. Este ejercicio es interesante porque permite a los niños realizar un seguimiento de sus acciones positivas. Cuando se sienten un poco tristes, pueden mirar todos estos éxitos y recordar lo increíbles que son.

También puedes usar una técnica de la disciplina positiva ( Te recomendamos el libro: Cómo educar con firmeza y cariño  J. ET AL. NELSEN ) y proponer un momento en familia dedicado a agradecer. Cada persona, por turnos, le da las gracias a cada uno de los miembros por algo que le hizo bien. Con este ejercicio aprenden que el esfuerzo a menudo es recompensado.

Si disfrutaste este artículo, quiere decir que te interesa saber más sobre tu hijo, entonces tenemos un regalo para ti: haz clic aquí y descargar el Quiz para entender como aprende tu hijo. ¡Saber esto te puede ayudar a estimularlo de la forma adecuada y a encontrar un ambiente escolar que le convenga!

 

 

Escrito por: 
Ana Maria Bonduelle

 

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